Fue en el periódico de casa, El Norte de Castilla, donde puso a prueba su idilio con la narrativa. El mismo fue su oficio hasta q se dio cuenta q las prisas de la rotativa eran malas consejeras xa la literatura.
Y en la redacción del Norte de Castilla recibió la noticia, aquello q cambió su vida, el premio Nadal a los 27 años; le dio alas y le preparó el camino xa obras como 5h con Mario; El camino; las guerras de nuestros antepasados o los santos inocentes, muchas de ellas con reflejo en la gran pantalla.
Nunca admitió escribir su biografía, confesaba q rendirse a esa tentación era proclamarse una persona importante, no se consideraba un Cervantes, más bien un escritor del medio.
Nunca persiguió los premios xo llegaron. Los últimos caminaron hasta su casa cuando la salud, esas tribulaciones como solía decir, no le permitían poner un pie en la calle.
Ni un solo pero a su vida, haber sufrido la falta de la mitad de su vida, su mujer en la mitad de su existencia. Una ausencia temprana q le hizo menos temerosa la visita de la muerte. "
Yo de niño tenía una verdadera obsesión x la muerte, no x la muerte mia, sino por la muerte de la gente de la q dependía.
Delibes siempre celebró su suerte, haber tenido los mejores hijos y haber sido el escritor q quería ser.
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